Tengo la impresión de por fin entender un poco la naturaleza del fenómeno detrás de lo que desde hace como unos cien años llamamos «esquizofrenia» y el fenómeno detrás de las religiones. A la vez es muy complicado porque supera la capacidad de comprensión del ser humano, pero paradójicamente también es súper simple (ver la historia del perro y el libro): es simplemente una forma de inteligencia ultra avanzada que intenta ayudarnos, a nosotros los humanos.
Y de verdad va a sonar extraño lo que voy a decir, pero parece que cuando me abro al 100 % hacia ellos, y amo incondicionalmente a la gente del fenómeno y la experiencia en general, pues la experiencia se vuelve simplemente ULTRA tranquila y SÚPER agradable, y son súper buena onda conmigo.
Un poco como un perro querría a su amo, todos ya hemos visto perros que se ponen a saltar de alegría y a mover la cola cuando vuelven a ver a su amo después de una ausencia. Tengo la impresión de que así es como deberíamos comportarnos con ellos, pero el ego del hombre nos lo impide. De verdad es sorprendente, tienen un lenguaje moderno, muy seguido cortante. Son directos, incluso duros. Pero creo que eso forma parte del proceso de evolución (ver la historia: cómo domar a un humano). Entienden TODAS PERO ABSOLUTAMENTE TODAS las sutilezas y la complejidad de los hombres. Parece que para ellos es trivial. Y se divierten un poco con eso, sin por eso ser malos en el fondo. Solo quieren mostrarnos nuestras limitaciones, que en su mayoría, las construimos nosotros mismos.
En fin, por eso creo que son cortantes, no es para torturarnos ni hacernos daño, es solo para «destruir» los muros que nos construimos en la cabeza (¿nuestro ego?) y ser capaces de amarlos y, de paso, tengo la impresión de vivir mejor que antes. De cierta manera, eso implica un poco volver a ser un niño en el sentido de que hay que despegarse de un montón de conceptos y saber divertirse, reírse y jugar con ellos. Y no tomarse demasiado en serio.