En estos últimos 5 años en los que me pasa esto, me tomó tiempo entenderlo, pero me doy cuenta de que la lección más importante en realidad es, simplemente, que le damos demasiado valor a las palabras habladas, le damos demasiado valor a las palabras, le damos demasiado valor a las imágenes, le damos demasiado valor a los sonidos y le damos demasiado valor a los conceptos en general.
Damos por sentado ciertas cosas porque las leímos o porque las escuchamos varias veces.















