Para mí, lo que llamo el kuffar moment fue un momento decisivo. Hay que saber que durante mucho tiempo podía oírlos todo el día cuando estaba en mi casa, tanto en el primer departamento donde vivíamos como después de la mudanza a un departamento nuevo.
En esa época yo pensaba que tenía enfrente a un grupo de personas que se habían montado la cabeza todos contra mí, no sabía si eran franceses, brasileños que hablaban francés, traficantes medio mafiosos que se habían montado la cabeza contra mí, etc.


















