No hay mucho que decir, en esa época jugaba voleibol, y hasta estando afuera y ocupado jugando voleibol, podía escucharlos.
Y de ese día me acuerdo, fue chistoso porque había varios hombres y parecían estarse muriendo de risa todos.
Yo decía todo lo que se me pasaba por la cabeza, bromeando sobre la situación, sobre el hecho de que él puede saber cualquier micro pensamiento que cruce por mi mente, incluso los más íntimos, y me reía de eso haciendo autodirisión













